miércoles, 9 de junio de 2010

¿A qué saben las arañas?

Estaba hace muy poco cambiando los canales de la televisión cuando apareció Spiderman en dibujos animados, lanzando sus redes entre los edificios, volando por los aires, dando mil giros y volteretas espectaculares mientras bromeaba acerca de sí mismo, de su vida, de lo que le sucede a cada momento. Sus ironías son brillantes, igual que sus posturas sobre las paredes. A mí me gusta en especial esa que adopta cuando desciende del techo cabeza abajo, sujetando una red mientras mantiene las piernas cruzadas, mirando hacia lo que sea con esa mirada imprecisa de su máscara de trapo.
Me gusta el tipo desde que era pequeña, me gustó siempre. Ahora reconozco que, más que por heroísmo, me gusta por sexy. El hombre araña tiene algo. Será su anatomia elegante, estilizada, o tal vez esos enormes ojos vacíos. O puede que su forma de torcer la cabeza... Ni idea. Pero la araña sabe moverse. Es escurridizo. Intuye el peligro con ese fantástico sentido arácnido que le salva de los burdos ataques de sus enemigos. Parece que cae pero no; se agarra, se pega, se adhiere, resucita desde el suelo para remontar los cielos. Se revuelve, se agita, posa para la cámara. Hace un Vogue, que diría Madonna. Rebosa estilo. Hay un toque sensual en toda esa genuflexión de supervivencia, como la exhibición de un cortejo. Daría lo que fuera por saber a qué demonios huele.

Supongo que la atracción por la araña podría ser perfectamente explicada por el deseo subconsciente femenino. Tratemos de inventar, a ver qué sale. Yo digo que el tipo se viste sencillo y sabe lucir sus puntos fuertes. Además, no es nada prepotente; Spiderman se pasa la vida evitando que le maten. Tiene sentido del humor. Tiene suerte. Es atento, ágil; igual te balancea desde un rascacielos que te mata de risa con un chiste. Es intrépido y dulce. Es un bicho... Y por eso es perfecto. Que la araña tenga ocho patas e inyecte veneno no tiene relevancia, o puede que sea lo único que la tenga. ¿Un hibrido de araña con todo en su sitio? ¿Un hombre sin rostro, o con el rostro que le ponga nuestra imaginación?
No hay manera. Lo confieso. Mi fantasia sexual es dar un beso a un tipo que cuelga boca abajo, sujeto a una red, que no dice nada pero lo espera todo...

¿A qué saben las arañas?

2 comentarios:

  1. Umhhhhhhh...mi curiosidad se ha disparado .Próximo objetivo ,besar a la araña. Aunque a mi me pone más el murciélago o el picotazo del escorpión...Hay algún superhéroe que sea un escorpión?

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  2. Pues va a ser... Que no. Pero al tiempo. Es raro que a nadie se le haya ocurrido aprovechar a un bicho cuya cola carga 80 toxinas diferentes (lo miré, pa que veas). Menudo cóctel...

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